Hilario Galeano

Hilario Galeano

Hilario Galeano

Hilario Galeano, of Mamaroneck, passed away suddenly on June 11, 2025, at the age of 65. He was born in Paraguay on August 12, 1959, to Juan Cancio Galeano and Anunciación Cabrera. In 1985, Hilario immigrated to the United States in search of new opportunities, carrying with him a deep pride in his roots and an unwavering work ethic.

Hilario was a devoted and hard-working man who built a life rooted in care, loyalty, and laughter. For many years, he was a trusted estate manager, known for his reliability and quiet strength. Outside of work, he lived life fully — his warm laugh, vivid storytelling, and love of good company made him the heart of every gathering. He found joy in simple pleasures: cheering for his favorite soccer teams, spending time outdoors, and especially grilling a good barbecue while playing classic ballads and folk songs, singing along with friends and family by his side. Hilario was deeply proud of his Paraguayan heritage and carried it with him in everything he did — through the language he spoke, the values he upheld, and the memories he shared. Above all, he was a loving husband, a proud father, and a constant source of joy and comfort to those who knew him.

Hilario leaves behind his loving wife, Nancy and his cherished children, Jacqueline and William.

To honor Hilario’s life, family and friends will gather Friday 4-8pm at COXE & GRAZIANO FUNERAL HOME 767 E. Boston Post Rd Mamaroneck, 914-698-5968. Funeral Mass Saturday 10am at St. Vito’s RC Church followed by interment at Kensico Cemetery.

Hilario Galeano, de Mamaroneck, falleció repentinamente el 11 de junio de 2025, a los 65 años. Nació en Paraguay el 12 de agosto de 1959, hijo de Juan Cancio Galeano y Anunciación Cabrera. En 1985, Hilario emigró a los Estados Unidos en busca de nuevas oportunidades, trayendo con el un profundo orgullo por sus raíces y una ética de trabajo inquebrantable.

Hilario fue un hombre dedicado y trabajador que construyó una vida basada en el cariño, la lealtad y la alegría. Durante muchos años fue un administrador de propiedades de confianza, reconocido por su fiabilidad y su fuerza tranquila. Fuera del trabajo, vivía la vida a plenitud: su risa cálida, sus vívidos relatos y su amor por la buena compañía lo convertían en el alma de cualquier reunión. Disfrutaba de los placeres simples: alentar a sus equipos de fútbol favoritos, pasar tiempo al aire libre y, sobre todo, hacer un buen asado mientras sonaban baladas clásicas y canciones folclóricas, cantando acompañado de sus amigos y su familia.

Hilario sentía un profundo orgullo por su herencia paraguaya y la llevaba consigo en todo lo que hacía — en el idioma que hablaba, los valores que practicaba y los recuerdos que compartía. Por encima de todo, fue un esposo amoroso, un padre orgulloso y una fuente constante de alegría y consuelo para quienes lo conocieron.

Hilario deja a su amada esposa, Nancy, y a sus queridos hijos, Jacqueline y William.

Para honrar la vida de Hilario, familiares y amigos se reunirán el viernes de 4 a 8 p.m. en Coxe & Graziano Funeral Home, 767 E. Boston Post Rd, Mamaroneck, 914-698-5968. La misa fúnebre se celebrará el sábado a las 10 a.m. en la Iglesia Católica de San Vito, seguida por el entierro en el cementerio Kensico.

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